Para realizar una adecuada estimulación musical en casa no es necesario comprar ningún material o instrumento caro ni especial: no hay absolutamente nada que supere a vuestra propia voz, el contacto físico, el movimiento y la energía que se crea al jugar con la música junto a los más peques. La música —y no los objetos— debe ser siempre la protagonista.
Ahora bien, si queremos añadir un toque extra de diversión, apoyo visual al movimiento o diferentes timbres a nuestros juegos en el salón, aquí van los materiales sencillos que más utilizamos en nuestras sesiones de Musicabalú y cómo sacarles todo el partido en casa:
🧣 Pañuelos de tul o nylon
Son ligeros, translúcidos y flotan lentamente en el aire. Nos ayudan muchísimo a realizar un movimiento fluido y continuo con los brazos, a marcar la pulsación con movimientos verticales, o a lanzarlos hacia arriba y cantar un sonido (como la nota de reposo) justo en el instante en que tocan el suelo. Además, dan pie a infinitos juegos simbólicos: el cucú-tras con bebés, limpiar el suelo al ritmo de un recitado o convertirnos en superhéroes con capa.
🥚 Huevos sonoros (Shakers)
Suelen encantar a todos los bebés y niños pequeños. Su forma redondeada y su tamaño son ideales para sus manitas, permitiéndoles producir sonido rítmico sin apenas esfuerzo. Son fantásticos para sentir el pulso de cada canción o recitado, pero también para juegos imaginativos cuando se convierten en pequeños cochecitos o en aviones que vuelan suavemente hasta aterrizar en nuestra barriga o cabeza.
🐭 Marionetas de mano o de dedo
Son maravillosas para captar la atención auditiva y visual de los bebés sin sobrecargarlos. Nos ayudan muchísimo a romper la vergüenza al cantar o recitar en casa y a comunicarnos con los peques jugando a ser diferentes personajes con distintos registros de voz (voces graves de oso, voces agudas de ratoncito...).
🥁 Panderos sin sonajas
Perfectos para percutir con la palma de la mano o con baquetas blandas marcando pulsaciones, pero también nos sirven como volantes de coche, como bandejas o como sombreros dentro de nuestros juegos motores.
🔔 Campanas musicales afinadas
Normalmente suenan tanto al agitarlas como al pulsar el botón superior. Nos permiten realizar muchísimos juegos dentro del entorno tonal en el que estemos cantando, muy especialmente si sacamos la campana que corresponde al sonido con el que descansa y termina nuestra canción (la nota de reposo o tónica) para que el peque la toque al final de cada frase.
🫘 Saquitos de psicomotricidad (rellenos de semillas)
Al tener un poquito de peso y un suave sonido al manipularlos, son inmejorables para trabajar la sensación de peso corporal, el equilibrio (llevándolos sobre la cabeza, el hombro o el empeine mientras caminamos al pulso) y el contraste cuando caen al suelo con un golpe seco en la última nota.
🎾 Pelotas blandas
Es recomendable que sean de un tamaño fácil de agarrar para sus manos. Nos ayudan en múltiples juegos: desde dar masajitos recorriendo el cuerpo del bebé hasta hacerlas rebotar o rodar de un lado a otro coincidiendo con los pulsos fuertes de la canción.
¿Te gustaría tener las canciones y juegos de Musicabalú en casa? 🎶
Accede a nuestra biblioteca familiar con canciones sin letra en distintos modos y métricas, recitados rítmicos y píldoras breves de ciencia y práctica musical para compartir con tu peque cada semana.



